viernes, 20 de mayo de 2011

Saturado...

Al principio de la semana ya sabía que iba a ser una semana difícil, agobiado por la entrega de trabajos y proyectos, lo que no sabía es que iba a llegar al final de la misma con el espíritu tan oprimido y hundido como lo tengo ahora mismo. Y es que a veces me dan ganas de decir "no puedo más", sentarme o tumbarme o dejarme caer en donde pille y quedarme allí, y mandar a tomar por culo todo lo que me agobia y molesta. ¿Y qué más daría si lo hiciera? A veces me pregunto qué sentido tiene seguir adelante solo porque es lo que se espera de ti, solo por no hacer daño a quienes han puesto sus esperanzas en ti y en tu progreso... ¿dónde quedan mis ganas de gritar? Quizá es que solo quiero bajarme del mundo un rato, o quizá no solo un rato y quiero bajarme del mundo una buena temporada... creedme (sí, como si lo leyera alguien JA!) que me lo estoy planteando seriamente. Y es que últimamente siento que no me aguanto ni a mí mismo, asi que, por qué debería dejar que otros tengan que aguantarme entonces...

Y más allá de las elecciones, de los políticos miserables y sus, en algunos casos, mezquinas campañas y mentiras, más allá de los ecos de la revolución que tanto suena estos días y que al parecer se extiende como la pólvora, más allá de todo ello, aquí sigo yo, como apartado del tiempo y el espacio, en esta misma habitación desde la que siempre escribo, en la que siempre sueño y en la que cada vez más y más, más me hundo en la desesperanza y pese a todo, continúan los trabajos implacables y ¡ay de mí si me bajo del tren y no los hago! Solo estaré lanzando piedras contra mi tejado. Pero no hay nadie a quien le pueda contar esto, ni tampoco muchas otras cosas que pasan por mi mente, asi que no me queda otra que contarlo aquí, que contarmelo a mí mismo, quien sabe... quizá así me sienta mejor, o quizá no. Todo lo que sé es que aunque sea arrastrándome y en la peor de las condiciones solo me queda seguir adelante. Al menos un poco más, quizá encuentre fuerzas nuevas, quizá solo logre convencerme más de la miseria que me rodea, en cualquier caso ya lo veré.

Shakespeare dijo que la vida no es más que un cuento contado por un idiota lleno de ruido y furia, sin ningún significado. Y así es como me siento yo ahora mismo, cenando palomitas de maíz mientras grito mis penas al vacío y me pregunto qué sentido tiene todo, qué sentido que la vida sea tan difícil y que tengamos que pasarla con más penas que alegrías... pero ¡eh! Que esto en el fondo no significa nada, asi que para qué preocuparse tanto, qué más da las pequeñas inquietudes, los anhelos que no se cumplen, los sueños que se desvanecen, las esperanzas que se frustran o las ilusiones que solo logran herir más y más cuando ves que vuelve a pasar con ellas lo mismo que siempre.

Y sin más dilación, en este clima tan alegre, me voy a ver si sigo un poco con el proyecto de Análisis del discurso, mientras fuera en las calles se sigue desarrollando una revolución, yo tendré que bajar la cabeza de vergüenza por no estar allí, que es donde realmente quiero estar, y tener que seguir esclavizado aquí.

Buenas noches.

martes, 17 de mayo de 2011

Otro salto temporal...

Y aquí estoy de nuevo, dije que escribiría más seguido, y he vuelto a saltar dos años en el futuro... y qué dos años... en fin, son las 2:00 de la mañana y aunque me gustaría irme a la cama, tengo que trabajar un poco más en Análisis del discurso... y mientras me siento melancólico y triste porque aun de vez en cuando no soy capaz de dejar de recordar a cierta persona... ¿y de qué me sirve? De nada... con melancolía o sin ella, seguiré trabajando.